Tabule de quinoa con salsa de tomate natural y champiñones salteados
Dicen que la quinoa es aburrida… yo digo que solo está mal usada. Este plato es la prueba de que la quinoa puede ser fresca, cremosa, crocante y llena de sabor.
Notas del video
Lavamos muy bien la quinoa (3–4 veces), la escurrimos y la secamos. En una olla a fuego medio-alto, agregamos aceite de oliva y salteamos zanahoria, pimentón, cebolla roja, cebolla larga o puerro, ajo, tomillo y laurel. Salpimentamos y salteamos 3–4 minutos para activar sabores.
Agregamos la quinoa y cocinamos en proporción 1 parte de quinoa por 3 partes de agua. Cocinamos 20–25 minutos, hasta que aparezca el aro blanco: señal de que está en su punto. Tapamos y reservamos.
Para la salsa: rallamos tomates bien maduros y los llevamos a sartén con ajo, albahaca, tomillo, laurel, sal, pimienta, paprika y un toque de achiote. Dejamos reducir hasta lograr una salsa intensa y natural.
Con la quinoa tibia, mezclamos manzana verde en cubitos, perejil, cilantro, hierbabuena y albahaca. Sumamos tomate cherry, pepino picado, aceite de oliva, sal y pimienta. Todo fresco, todo vivo: tabule reinventado.
Salteamos los champiñones y montamos el plato: base de champiñones, tabule de quinoa y salsa de tomate.
Para el final, el golpe maestro: freímos un par de cucharadas de quinoa en aceite hasta que quede dorada y crocante y la usamos como topping.